Dificultad para conducir de noche
Las luces, los reflejos y la pérdida de contraste pueden volver menos segura o más incómoda la conducción.
Consultorios Acassuso · Información para pacientes
Una guía para comprender el diagnóstico, conocer las alternativas y conversar con un oftalmólogo sobre cada situación particular.
Antes de comenzar
Una catarata aparece cuando el cristalino —la lente natural del ojo— pierde transparencia. Por eso la visión puede sentirse empañada, los colores menos intensos y las luces más molestas.
No todas avanzan de la misma manera ni necesitan operarse en el mismo momento.
Ver animación explicativaSituaciones frecuentes
El momento de consultar o considerar una cirugía depende de cuánto interfieren en la vida cotidiana, no solamente del diagnóstico.
Dificultad para conducir de noche
Las luces, los reflejos y la pérdida de contraste pueden volver menos segura o más incómoda la conducción.
Incomodidad para leer o trabajar
La pérdida de nitidez puede dificultar la lectura, el uso de pantallas y las tareas que requieren precisión.
La visión no mejora cambiando los anteojos
Cuando una nueva graduación ya no ofrece la mejoría esperada, conviene evaluar cuánto influye la catarata.
Deseo de reducir la dependencia de anteojos
La elección de la lente también puede considerar las actividades cotidianas y las expectativas visuales de cada persona.
Estas situaciones son orientativas. La indicación de cirugía siempre es individual y surge de la combinación entre el examen oftalmológico, los síntomas y las necesidades de cada paciente.
El procedimiento
La cirugía de cataratas es uno de los procedimientos más realizados en el mundo y, en la mayoría de los casos, se lleva a cabo de forma ambulatoria.
Lentes intraoculares
Existe una lente que puede ser la más adecuada para cada paciente.
Una persona que disfruta leer varias horas por día no tiene las mismas necesidades que otra que conduce mucho de noche, trabaja frente a una computadora o busca obtener la mejor calidad visual posible para la distancia. La mejor lente es aquella que mejor se adapta a su ojo y a la forma en que utiliza la visión todos los días.
Durante la cirugía se reemplaza el cristalino opaco por una lente intraocular transparente que permanecerá en el ojo de forma permanente. Todas buscan mejorar la visión, pero ofrecen ventajas diferentes.
Permiten enfocar con gran calidad una distancia determinada, habitualmente la visión lejana.
Después de la cirugía, muchas personas continúan utilizando anteojos para leer o para trabajos de cerca.
Se caracterizan por ofrecer una excelente calidad de imagen y muy pocos fenómenos visuales nocturnos.
Buscan ampliar el rango de visión, permitiendo ver mejor no sólo de lejos sino también a distancias intermedias, como una computadora o el tablero del automóvil.
En algunas actividades de lectura fina todavía pueden ser necesarios anteojos.
Para determinados pacientes representan un equilibrio entre independencia de anteojos y calidad visual.
Están diseñadas para reducir al máximo la necesidad de utilizar anteojos tanto para lejos como para actividades intermedias y de cerca.
Sin embargo, no son la mejor opción para todas las personas.
Algunos pacientes pueden notar halos o reflejos alrededor de las luces, especialmente durante la conducción nocturna. Además, ciertas enfermedades de la córnea, la retina o el nervio óptico pueden hacer que este tipo de lente no sea recomendable. Por eso la selección del paciente es tan importante.
Existen lentes tóricas, diseñadas para corregir el astigmatismo durante la misma cirugía. Pueden combinarse con distintos tipos de lentes según cada caso, ayudando a disminuir la necesidad de anteojos después de la operación.
Una decisión compartida
La cirugía de cataratas ofrece excelentes resultados en la gran mayoría de los pacientes. Sin embargo, cada ojo es diferente y responde de manera particular al tratamiento. Por eso, nuestro compromiso es recomendar la alternativa que consideramos más adecuada para cada paciente, explicando con claridad los beneficios esperados, las posibles limitaciones y acompañándolo durante todo el proceso.
Dudas habituales
Información general para ayudarte a preparar la conversación con tu oftalmólogo.
El diagnóstico confirmatorio lo hará tu oftalmólogo durante la consulta.
Las cataratas no se revierten con gotas, cambio de hábitos o alimentación, ni anteojos. Cuando comienzan a afectar la calidad visual, el recambio de ese cristalino opaco por una lente intraocular mediante una cirugía es lo que permite restablecer visión.
Sí. Las cataratas son parte del envejecimiento natural del cristalino y en general esto sucede en todas las personas a partir de los 50 años. Evitar tener cataratas sería como evitar que la piel se arrugue con el paso del tiempo. Hay otros factores y condiciones que pueden influir en una aparición más temprana, como la diabetes, miopías altas, algunas medicaciones —en especial tratamientos prolongados con corticoides— y la genética.
Sí. En la cirugía de cataratas, el cristalino que perdió su transparencia se reemplaza por una lente intraocular artificial. Esta lente permanece dentro del ojo de forma permanente y, exceptuando casos patológicos, no requiere mantenimiento ni reemplazos con el paso del tiempo. En la gran mayoría de los casos su colocación se realiza durante el mismo acto quirúrgico.
Si bien la decisión se toma en conjunto, la última palabra es del paciente. En caso de decidir no operarte te acompañaremos mediante controles periódicos. Asimismo, te haremos saber cuándo dilatar la espera puede ser contraproducente para tu salud, ya que cataratas muy avanzadas y maduras requieren una cirugía más compleja y tienen una tasa de complicaciones postoperatorias más alta. Te brindaremos toda la información para poder tomar la decisión.
En un ojo sano, las lentes intraoculares están diseñadas para quedar de por vida en su sitio de manera segura.
Durante la cirugía es habitual percibir una luz intensa, colores, presión o movimientos. Estas sensaciones son normales.
Salvo casos excepcionales, la cirugía de cataratas es una cirugía programada que no tiene carácter de urgencia. El solo hecho de tener cataratas no es suficiente para indicar la cirugía. Realizamos un seguimiento que nos permite ver cuánto está afectando tu visión, cuánto dificulta o interrumpe tus actividades diarias, así como las expectativas refractivas luego de la cirugía. El médico brinda toda la información recabada en la consulta y, en conjunto con el paciente, se determina el mejor momento para él.
Si querés dar el próximo paso
La información general ayuda a comprender el diagnóstico. Una evaluación inicial puede orientarte y una consulta permite analizar tu situación particular.
Respondé unas preguntas breves para recibir una orientación inicial. Esta información no reemplaza la evaluación médica.
El contenido fue elaborado a partir de recomendaciones de sociedades científicas internacionales y material educativo para pacientes, adaptado a un lenguaje claro y accesible. La información no reemplaza la evaluación médica personalizada.
Última actualización del contenido original: julio de 2026.